lunes 20 de octubre de 2008

CLÁSICOS EN TREVIÑO

19.Octubre.2008
A las 10 de la mañana tomamos la salida del lugar de costumbre 11 coches. Más tarde se unen Tomás y Angel Gil.
Nos dirigimos a Treviño por el puerto Vitoria, Ventas de Armentia y Franco. La mañana está fría pero muy luminosa.

Llegamos sobre las 11 a Treviño, aparcamos los coches y ponemos la pancarta de Ohiko en la fachada de una casa abandonada, tras los vehículos.




La organización, espléndida, se preocupa de colocar vallas y cinta para proteger los coches, ya que los han ubicado en una subida que es paso casi obligado para llegar a la plaza de la Iglesia que es donde se desarrollan la mayoría de los actos del programa.
Almorzamos al sol ya que todavía hace frío a estas horas.
Acudimos a ver el molino que producía energía eléctrica y movía con la fuerza del agua un aserradero.
Después damos un paseo contemplando los puestos de artesanía y disfrutando del sol que ya va calentando. También del deporte rural y del concierto de acordeón.
A las 3 de la tarde nos dirigimos al polideportivo, donde tiene lugar la comida popular preparada por Boilur. Patatas con bacalao, ternera guisada, naranja, café y licores. Todo muy rico, a pesar de que nos hemos juntado más de 200 comensales. Felicidades a los cocineros.



Salimos de comer, tomamos un café aprovechando los últimos rayos de sol y nos dirigimos a Vitoria, esta vez por el puerto de Zaldiaran.


Poco más de 30 kilómetros (hoy no hemos cansado a los vehículos) pero una excursión agradable en la que hemos gozado con la expectación que levantan nuestros queridos coches y hemos disfrutado ¡cómo no! Contestando a las mil y una preguntas técnicas de los espectadores expertos.

Mapa del recorrido realizado.