A las diez de la mañana y en el lugar de costumbre tomamos la salida dirección Estella.

Habían preparado esta salida Isidro y Mª Jesús, almorzamos en su casa unos doce kilómetros antes de llegar a Estella, posteriormente teníamos comida que habían reservado en el restaurante Casanova.




En la casa de Isidro y Mª Jesús hicimos el almuerzo, desde allí nos faltaban por recorrer trece kilómetros para llegar a Estella, desde la casa se podían ver los campos sembrados, con un contraste entre los trigos verdes y el plástico negro que proteje los surcos de los esparragos.



El primer lugar a visitar en Estella fue la Basílica de Ntra Sra de Puy situada en un alto que domina toda la ciudad, el interior de la Basílica es precioso con cristaleras de colores.



En Estella a pesar de ser Jueves Santo era día de feria y el encontrar aparcamiento para los coches no fue fácil.
Hicimos un recorrido a pie, por toda la ciudad hasta las tres de la tarde que teníamos la comida. encontramos lugares bonitos en la ciudad, incluso nos fuimos por el mercado para ver que cosas había y siempre se encuentra algo interesante.
Antigua estación del tren vasconavarro.
La comida fue estupenda y abundante, yo intercambié con ángel el "gorrin" asado y el cordero nos repartimos media ración cada uno y así pudimos degustar los dos manjares, la verdad que no podría decir cual de ellos estaba mejor.
una vez reposada la comida con café incluido. nos pusimos rumbo al Monsterio de Irache.
Ángel y Antonio de tertulia después de la comida.

Visitamos el Monasterio y la bodega de Irache incuida la fuente del peregrino que en uno de sus grifos sale agua y por el otro vino, cuando llegamos nosostros ya no salía vino, teniendo en cuenta que eran más de las seis de la tarde, habrían cortado el suministro.


Desde Irache nos fuimos dirección a Villamayor de Monjardín para ver una fuente que hay en el camino de peregrinación se llama fuente del moro, es una fuente en forma de pilón, está cubierta con tejado, en esta fuente se bañan los peregrinos.

En Villamayor hay un castillo semi derruido que en la actualidad pertenece al pueblo. Fue construido en el siglo IX por los árabes, y conquistado por el monarca navarro Sancho Garcés. Fue tal gran importancia que tuvo la conquista de este castillo para el reino de Navarra, que Sancho Garcés lo convirtió en panteon real, y en el portico de la iglesia del castillo fueron enterrados él mismo y sus hijos. El castillo fue reparado en el siglo XIV (año 1366). No teníamos ya tiempo para visitar el castillo y nos fuimos hasta Los Arcos, alli nos tomamos un café y pusimos rumbo a Vitoria pasando por Acedo.



Recorrido aproximado 160 kilómetros.
Unicamente tuvimos un contratiempo, uno de los socios que iba a hacer el recorrido con nosotros, no fue posible y no sabemos la causa, le estuvimos esperando en el lugar convenido pero no apareció, tendremos que preguntarle si es que hubo un mal entendido con el lugar de espera pero no llegó, lo sentimos.
Otra vez será.




























